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UN DÍA INESPERADO!!!!!

Les contaré mi divertida anécdota del día de ayer, fue algo chusca y a la vez graciosa. Parecía ser un día normal como cualquier otro, ya saben la vida de un adulto joven, te levantas, te alistas para ir al trabajo; todavía sintiendo algo de sueño, pero a pesar de  todo parecía ser un jueves muy alegre, bueno al menos para mi. Todo tomaba su curso normal, bastantes pendientes en la oficina, llamadas, correos, etcétera.

Llego la hora de la comida, por lo regular siempre salgo a las 2:00 pm, pero con tanto trabajo me retrasé; prepárense que lo peor viene ahora. Fui por las llaves de la nevera donde guardo mi comida, las llaves la tiene una compañera que es la encargada de atención al cliente,  me dio las llaves, platicamos y me pidió subiera su comida al comedor, (contamos con un comedor para empleados en el tercer piso), me quité e iba con las manos ocupadas en una mano tenía una bolsa con jugos, en la otra llevaba las llaves y mi cosmetiquera, caminaba normal, pase por una puerta y en eso me tope a unos compañeros por el pasillo, los saludé y seguí mi camino en ese momento no sé qué pensaba caminaba feliz normal, cuando de repente  ¡ZAZ! que me azoto en una puerta de cristal,  todo sucedió tan rápido que cuando me di cuenta ya tenía la puerta en la cara, el golpe sonó tan fuerte que los que estaban cerca voltearon a ver y se acercaron a preguntar si me encontraba  bien, lo primero que pensé es que se iban a burlar por el trancazo que me había pegado, pero pasó todo lo contrario, se asustaron e incluso me asustaron porque me veían con cara de  miedo y  al no poder ver mi rostro no sabía si algo grave me había pasado, pero no veía sangre ni sentía nada, así que lo primero que dije fue que: no sabía si estaba bien, pero que ¡esto no podía pasarme hoy! Para no hacerles más larga la historia mientras me atendían y se me pasaba el mareo; por mi mente y mi cerebro sacudido sólo pasaba una cosa -¿cómo pudo pasarme eso?-

Estuve como veinte minutos sentada mientras me ponían algodón y una lata de refresco súper fría en la nariz porque tuve una pequeña herida y estaba muy hinchada. El caso es que fui a consultar no tuve ninguna fractura me dieron medicamentos para el dolor y el doctor me recomendó reposo.

Lo interesante de todo esto sucedió después, ya que estaba en casa durmiendo como a las 4:40 pm suena mi teléfono y me desperté quejumbrosa, era una amiga y pensé que su llamada era para preguntarme cómo estaba; pero ¡oh sorpresa!  Su llamada fue para informarme que ¡¡Había ganado boletos para ir al concierto de Reik!!  Me emocioné que no lo creía ella me dijo: -¡¡Chuli ganaste boletos para el concierto de Reik en 180 Grados!!- yo le dije que no podía ser cierto, revisé rápidamente el facebook, efectivamente era verdad había ganado dos boletos y pensaba por qué precisamente hoy  me tenía que golpear con esa puerta.

Fue tanta mi emoción que le dije a mi amiga que teníamos que ir al concierto como fuera y así fue nos pusimos de acuerdo y fui, lo bueno era que mi mamá no se opuso y las pastillas ya me habían alivianado bastante el dolor y el mareo del trancazo que me di.

Llegué al siglo XXI a las 6:50 pm justo a tiempo para que me entreguen mis boletos. Me sentía tan emocionada porque no imaginaba ir al concierto y mucho menos después de lo que me había pasado. La verdad es que no soy tan fan de  hueso colorado de Reik, pero me gusta mucho su música y me sé la mayoría de sus canciones, bueno entonces creo que si soy fan.

Entramos como a las 7:30 pm al salón Uxmal me sentía medio chavo ruca entre tanto chavito; pero ahí estaba con la nariz hinchada en el recinto esperando para poder corear alguna de las mejores canciones de Reik. Había bastante gente y todos se notaban muy emocionados con el evento.

El concierto comenzó con un Dj, luego siguió matise y por último para cerrar con broche de oro ¡¡Reik!! canté cada una de las canciones, me las sabía todas: “Ya  me enteré”,  “Creo en ti” (una de las más esperadas), “Voy olvidarte”, “Qué vida la mía” (título que me quedó como anillo al dedo ja, ja, ja)  entre otras, el dolor no fue impedimento  para cantar a todo pulmón, la verdad es que me divertí mucho y disfrute al máximo ese concierto exprés, no me arrepiento en lo absoluto de a ver ido con la nariz herida, ja, ja,ja. A veces hay que arriesgarnos, así es la vida.

Agradezco a 180 Grados por mis boletos y por dejarme compartir esta inusual anécdota, que al final de todo no pasó a mayores y terminó siendo un buen día por que pude disfrutar de  ese evento.  Espero poderles contar mi siguiente aventura en el concierto de Sin Bandera el cual espero con muchas ansías! Y le pido a Dios no me pase nada malo ese día para poder ir al cien y disfrutarlo, cuento los días.

Por: Mariana Dzul

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